Deberes patrios, no religiosos

Honores a la bandera, deber patrio, no religioso (Imagen: Notus Noticias)

Por Armando Maya Castro

Los testigos de Jehová, organización creada por Carlos Taze Russell con el nombre Estudiantes de la Biblia, tienen la creencia de que honrar y saludar a la bandera, mientras se entona el himno nacional, es un acto que atribuye la salvación a la patria y a sus héroes, en vez de atribuirla a Dios, que es al único que le pertenece.

Intentan darle sustento a esta creencia con los textos que se encuentran en Isaías 43:11, en el que Dios dice: “Yo, yo Jehová, y fuera de mí no hay quien salve”. Que yo sepa, ningún gobernante en el mundo se presenta a sus gobernados como salvador de sus almas, ni a la bandera nacional se le otorga ninguna representación religiosa, sino eminentemente patria. Se le honra en cumplimiento a un deber cívico o patrio, no espiritual ni religioso.

Prohíben los honores a la bandera, pero en algunos salones del reino es colocada para evitar el pago de multas. Eso dicen ellos, pero el video demuestra que no es así en todos los casos.

De manera inexacta, y sin fundamento alguno, comparan los honores a la bandera con lo que hizo Nabucodonosor, quien instituyó una estatua que debía ser adorada al son de cualquier instrumento músico, semejante a lo que actualmente se hace con la bandera cuando se le canta el himno nacional, argumentan.

Por ello recurren al texto de 1 Corintios 10:14, en el que el Apóstol Pablo exhortaba a los fieles de Corinto: “Por tanto, amados míos, huid de la idolatría”.

Los deberes patrios no son actos religiosos, por lo tanto, tampoco pueden ser prácticas idolátricas; son actos permitidos y ordenados por Dios, y forman parte de la doctrina cristiana que ordena respetar a las autoridades y a las instituciones: “Honrad a todos, amad a los hermanos, temed a Dios, honrad al rey” (1 Pedro 2:17).

Si fuera idolatría, y no mero civismo, Cristo no habría ordenado dar a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios (Mateo 22.21).

La diferencia entre adoración y honra es por demás clara, tanto en los diccionarios como en los demás aspectos de la vida. A los padres se les honra por obediencia al siguiente mandato bíblico: Honra a tu padre y a tu madre. Sin embargo, esto no significa que se adore a los primogenitores, pues al único que le pertenece la adoración es a Dios.

La idolatría es el culto que se rinde a los ídolos. Si la bandera fuera uno de ellos estaríamos hablando de una práctica idolátrica, digna de toda reprobación y contraria a la voluntad de Dios, a quien pertenece la adoración por esencia, y a su Hijo Jesucristo por obediencia.

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